El tiempo de calidad con familiares y amigos es un factor importante para el bienestar de las personas. Las interacciones sociales tienen diversos beneficios psicológicos. De acuerdo con Cohen (2004), las relaciones sociales ayudan a reducir el estrés, facilitan la regulación emocional, e incluso disminuyen el riesgo de desarrollar depresión y ansiedad. Asimismo, Cacioppo et al. (2014) subrayan que las interacciones sociales aumentan el sentido de pertenencia, así como la autoestima, los cuales son importantes para la salud mental. Pasar tiempo con personas cercanas genera una sensación de apoyo emocional y permite afrontar situaciones de estrés e incertidumbre de mejor manera.
La socialización constante también aporta beneficios cognitivos o intelectuales. Diversas actividades compartidas, incluyendo los juegos y la lectura grupal, enriquecen la memoria y ayudan a reducir el riesgo de deterioro cognitivo. Además, las interacciones sociales fomentan la toma de decisiones y resolución de problemas, lo que mejora la calidad de vida de las personas (Verghese et al., 2003).
Cacioppo, J. T., Cacioppo, S., y Boomsma, D. I. (2014). Evolutionary mechanisms for loneliness. Cognition & emotion, 28(1), 3–21. https://doi.org/10.1080/02699931.2013.837379
Cohen S. (2004). Social relationships and health. The American psychologist, 59(8), 676–684. https://doi.org/10.1037/0003-066X.59.8.676
Verghese, J., Lipton, R. B., Katz, M. J., Hall, C. B., Derby, C. A., Kuslansky, G., Ambrose, A. F., Sliwinski, M., y Buschke, H. (2003). Leisure activities and the risk of dementia in the elderly. The New England journal of medicine, 348(25), 2508–2516. https://doi.org/10.1056/NEJMoa022252


